En 1857, al finalizar el episodio bélico de Guerra Nacional, los dos principales
Caudillos nicaragüenses, Máximo Jerez y Tomás Martínez, suscribieron un acuerdo político que dio lugar a un gobierno bipartidista de transición y a la posterior puesta en vigencia de la Constitución de 1858, que proporcionó el marco jurídico para emprender la tarea de organizar el Estado nicaragüense.
La Carta Magna de 1858 creo la base sobre la que se sostuvo la república
Conservadora de los Treinta Años hasta su colapso en 1893. Este régimen constituye un caso excepcional en la historia de Nicaragua por el relativo grado de estabilidad alcanzado en el país en este período.
El régimen de los Treinta Años se organizó en concordancia con el estilo
Tradicional “paternalista-autoritario del poder promovido y reproducido por las elites
Conservadoras granadinas. Este estilo se expresaba en tres normas de conducta
básicas:”sujeción al orden establecido, obediencia a la jerarquía eclesiástica o seglar, y respeto a la propiedad privada.”
En esta etapa histórica, se distinguen dos momentos: el primero inicia con
Tomás Martínez en 1857, y termina con Pedro Joaquín Chamorro en 1879; y el segundo momento, inicia en 1879 con Joaquín Zavala y finaliza con el colapso del gobierno de Roberto Sacasa en 1893.
Aunque la mayoría de estos presidentes pertenecían a las principales familias de
la oligarquía granadina, destacadas figuras políticas de otras ciudades también ocuparon ministerios o magistraturas en el poder judicial. Este hecho reflejaba el consenso alrededor de la idea de que el fortalecimiento del Estado era un requisito para garantizar el orden social, impulsar la agro exportación y alcanzar el progreso.
De ahí que, el objetivo central que se propusieron los gobiernos de la primera
parte del período de los Treinta Años fue poner freno al “desborde social” que de
acuerdo al pensamiento político de las élites granadinas, había sido causado por la aplicación de la doctrina liberal después de la independencia.
Para ello, el pensamiento conservador propuso y estableció una rígida
estratificación social, que se tradujo en una distribución profundamente desigual de obligaciones y derechos.; la cual fue codificada y legalizada en la Carta Magna de 1858, que estableció requisitos de riqueza y propiedad para alcanzar el status de ciudadano, así como para optar a los principales cargos dentro de la estructura; además otorgó al Presidente de la República el control sobre las fuerzas armadas, y aumentó su mandato a cuatro años.
Pérez Baltodano en su obra, “Entre el Estado Conquistador y el Estado Nación”,
señala que la codificación del orden social impulsada por los gobiernos de los Treinta años, era congruente con su visión conservadora de la ley como un instrumento de control social, diseñado para legitimar las estructuras de poder existentes. En este sentido, la obediencia absoluta a las leyes del Estado era considerada por el partido gobernante como la fuente del orden social-que era sinónimo de tranquilidad”.
Sin embargo, bajo la aparente tranquilidad del período, subsistían algunos
conflictos de intereses, derivados del pacto oligárquico, que se manifestaron en disputas por cuotas de poder dentro del Estado, así como diferencias ideológicas. Hacia fines del siglo XIX, el consenso entre la élite política empezó a resquebrajarse, debido a varios factores.
Uno de los más importantes era el creciente descontento de un sector de los
caficultores, que exigían al Estado tomar un papel más activo en las políticas de
financiamiento y comercialización del café. En términos generales, los productores sólo podían acceder a préstamos de corto plazo, y con elevadas tasas de interés. Por tanto, una buena parte de sus ganancias pasaban a manos de los financistas privados.
Otra fuente conflictos tenía una base ideológica. Desde la década de 1870, los
liberales habían llegado al poder en todos los países centroamericanos, con excepción de Nicaragua. Aunque muchos conservadores nicaragüenses se definían como “progresistas”, sus opositores los consideraban demasiado apegados a las tradiciones heredadas del período colonial.
Este último aspecto era motivo de conflictos, pues los conservadores se oponían
a los cambios radicales, mientras que los liberales proclamaban la necesidad de
profundizar y acelerar las reformas políticas, sociales y culturales, para abrir paso a la modernización de Nicaragua.
La principal oposición vino del sector social ligado a la actividad cafetalera
que en poco tiempo desarrolló la capacidad de competir con el poder de los grupos económicos tradicionales del conservatismo nicaragüense.
El nuevo sector social estaba compuesto por latifundistas, pequeños y medianos
productores, comerciantes, funcionarios, profesionales e inmigrantes, que aprovecharon las oportunidades que ofrecía el mercado mundial a la producción cafetalera. Incluso, algunos cafetaleros provenían de las mismas familias conservadoras tradicionales o eran apoyados económicamente por éstas.
De ahí que las aspiraciones y necesidades del nuevo sector social, no eran
congruentes con la visión del poder y del estado que había guiado a la gestión de los gobiernos conservadores hasta 1870.
Con la llegada al poder de Joaquín Zavala en 1879, que contaba con el apoyo de
los liberales cafetaleros, surgió en el seno del conservatismo, un sector llamado
“progresista” que va impulsar la “liberalización” del pensamiento político conservador.
Zavala introdujo importantes modificaciones en la orientación del Estado.
A partir de entonces, los gobernantes conservadores adoptaron una posición
anticlerical, ya que el poder político y económico acumulado por la Iglesia Católica era incongruente con las aspiraciones y demandas modernizantes de los sectores sociales cafetaleros.
Un aspecto importante a destacar en este período fue el interés de de los
gobernantes conservadores en la formación de un sentido de identidad nacional, a través del desarrollo de instituciones culturales, como el sistema de educación pública, que permitió a los sectores gobernantes empezar a construir su hegemonía ideológica.
Los conservadores “progresistas” iniciaron el desarrollo de un sistema de
educación pública. Las escuelas eran los lugares de socialización de los niños, a través de las cuales se difundían los símbolos patrios y los valores nacionales. Durante la administración de Pedro Joaquín Chamorro Alfaro (1875-1879), se decretó el carácter gratuito y obligatorio de la educación primaria.
Así mismo, a partir de 1880, se intensificó la vida cultural en las principales
ciudades del país. Se organizaron diversas asociaciones culturales y recreativas,
aparecieron revistas y periódicos que contribuían a destacar las obras de progreso
emprendidas por los gobiernos, y reforzaban los sentimientos de pertenencia colectiva, al tiempo que, difundían un sentido de identidad nacional.
También, en el período de los treinta años de gobiernos conservadores se
realizaron importantes transformaciones económicas con el objetivo de expandir la
caficultura entre las que se destacan: la introducción del telégrafo en 1876 y del teléfono en 1879; la construcción del ferrocarril, iniciada en 1878 que llegó a extenderse a 90 millas en 1890; el impulso a la navegación en el Gran Lago y el Río San Juan, la reconstrucción del muelle de Granada. Se organizaron comisiones departamentales para explorar el tema de la inmigración, considerada como un componente necesario para la promoción del desarrollo económico.
EL PROTOMEDICATO: ANTECEDENTE DE UNA ESTRUCTURA
SANITARIA NACIONAL.-
De igual manera, es durante el período de los Treinta Años de los Conservadores, que el estado nicaragüense dio los primeros pasos para asumir su responsabilidad en el campo de la salubridad pública.
Durante casi todo el siglo XIX, la institucionalidad de los frágiles estados
centroamericanos se baso en el modelo heredado de la colonia, y el sector salud no fue la excepción. Al momento de la Independencia la competencia sobre los aspectos de la salud pública correspondían al Protomedicato de Guatemala (creado en 1770 en el contexto de las reformas borbónicas).
Al fracasar la República Federal Centroamericana, los países del Istmo se
abocaron construir sus propios estados nacionales, esto incluyó la construcción de sus propios protomedicatos (en el Salvador en 1849, Costa Rica en 1857, y Honduras en1869).
En el caso de Nicaragua, esta institución parece haber dejado de funcionar a raíz
de la independencia, producto del estado de anarquía que prevaleció en el país hasta 1858. Durante ese período los asuntos relativos a la salubridad pública, quedaron en las manos de las autoridades locales.
Será hasta 1859, que el presidente Tomás Martínez, dictó un acuerdo ejecutivo que creó el Protomedicato General de la República, un cuerpo colegiado
integrado por los catedráticos de la Facultad de Medicina de la Universidad de León, cuyo nombramiento corría a cuenta del gobierno y sus principales atribuciones en cuanto a salubridad pública eran:
“Hacer las advertencias necesarias a favor de la salud pública, dando cuenta al
Gobierno cuando dichas advertencias fueran desechadas sin fundamento.
Formular recetas y dirigir al Gobierno las indicaciones más explícitas para evitar y curar las enfermedades epidémicas cada vez que alguno ó algunos de los pueblos de la república sean amenazados o invadidos por ellas; y divulgar por la prensa las indicaciones higiénicas más adecuadas y propagar la vacuna”4.
En la práctica, el Protomedicato nunca llegó a constituirse en la institución encargada de la salud pública a nivel nacional, ya que como señala Palmer, “la intensidad del regionalismo se manifestó en el caso de la salud pública nicaragüense, en la existencia de dos protomedicatos: uno en la ciudad de León y otro en la de Granada”.
No obstante, hay que destacar, que el Protomedicato representó un primer
esfuerzo del Estado nicaragüense de establecer políticas e instituciones de salubridad con perfil nacional.
En la misma línea, durante los gobiernos conservadores del período de los
Treinta Años, se empezaron a desarrollar con mayor sistematicidad algunas acciones sanitarias preventivas; y se dictaron y codificaron leyes encaminadas a atenuar los efectos de las epidemias tales como el cólera mor bus, viruela, disentería entre otras, que con relativa frecuencia hacían su aparición en el país.
Un problema serio que enfrentaron los gobernantes de los Treinta Años
Conservadores fue el de las epidemias, cuyos efectos eran devastadores en el país, debidos principalmente a la vulnerabilidad sanitaria en que vivía la población, sin acceso a servicios públicos básicos, escasez de médicos, deficiente abastecimiento de medicinas y un conocimiento médico relativamente pobre acerca de las causas de las enfermedades.
Un brote epidémico era una ocasión propicia para que el Estado asumiera
temporalmente la dirección de las acciones sanitarias, excitando al Protomedicato y a los prefectos departamentales8 a dictar medidas higiénicas y organizar las juntas de sanidad.
Lo primero que ordenaba el Gobierno era la creación de las juntas de sanidad ,
las cuales se organizaban a nivel local y las integraban el cura del pueblo, un médico nombrado por la Corporación Municipal, un representante de la policía y las personas más influyentes de la localidad; quienes se encargaban de dictar las medidas higiénicas y profilácticas necesarias para atenuar los efectos de las epidemias entre la población.
A lo largo del período de los Treinta años, estas juntas de sanidad tuvieron un
carácter coyuntural, fue con la llegada al poder del liberal José Santos Zelaya en 1893, que se reglamentó y estableció su funcionamiento de manera permanente.
En otras ocasiones, el desarrollo de la epidemia le permitió al Estado dictar
medidas sanitarias de carácter permanente en beneficio de la población, reforzando de esta manera su autoridad, tal ese el caso de una epidemia de viruela que afectó la país en 1884, la cual obligó al Gobierno del presidente don Adán Cárdenas a dictar un decreto que declaró obligatoria la práctica de la vacunación en Nicaragua.
Así mismo, la preocupación de los gobernantes conservadores por el orden
social y el cumplimiento de las leyes se extendieron también a la legislación sanitaria.
En ese sentido, en 1880 durante la administración del Joaquín Zavala, se publicó el “Reglamento de Policía de la República de Nicaragua”11, el cual contenía una sección (Capítulo 22) de disposiciones higiénicas relacionadas con la salubridad pública, agrupadas bajo el término, “policía higiénica”, las cuales debían ser cumplidas estrictamente por la población
El carácter coercitivo que privó en la legislación sanitaria nicaragüense durante
el gobierno de los Treinta Años estaba inspirado en el concepto de “policía médica”, desarrollado por Johan Peter Frank. Este término tuvo amplia difusión bajo la concepción mercantilista del despotismo ilustrado, en la Europa del siglo XVIII; con mayor énfasis en los estados alemanes. Frank, estaba convencido de que los métodos policiales debían ser un modelo para la imposición y supervisión de medidas sanitarias ya que eran una forma de defensa de los sanos con respecto a los enfermos.
Esta visión de policía médica, no se contradecía con el planteamiento de los
gobernantes conservadores quienes estaban convencidos que la creación de
instituciones y leyes de carácter coercitivo era una necesidad para garantizar el orden social y el fortalecimiento del Estado.
A manera de conclusión, al finalizar la Guerra Nacional, los dos principales
caudillos liberal y conservador suscribieron un pacto político que dio lugar a la puesta en vigencia de una nueva Carta Magna (1858), que estableció las bases para la organización del Estado nacional nicaragüense; este período es conocido en la Historia de Nicaragua como los Treinta años de gobiernos conservadores.
La elite política nicaragüense coincidía en torno a la idea de que era necesario
consolidar las instituciones del Estado, extender su radio de acción a todo el territorio, y aumentar su poder coercitivo para imponer el orden y alcanzar el progreso. Bajo esta lógica, se establecieron una serie de instituciones y leyes que permitieron el funcionamiento y desarrollo del aparato estatal.
Una de estas instituciones fue el Protomedicato, cuerpo colegiado integrado por
los miembros de la Junta Directiva de la Facultad de Medicina; y cuya intención era convertirlo en una entidad encargada de la salubridad pública a nivel nacional. No obstante, esta iniciativa no prosperó ya que el sentimiento localista aún muy fuerte en el país, duplicó tanto su institucionalidad como sus funciones. Sin embargo, significó un primer esfuerzo del estado nicaragüense de establecer políticas e instituciones de salubridad con perfil nacional.
Adicionalmente a este esfuerzo, los gobiernos conservadores de los Treinta
Años, reglamentaron una serie de leyes y acuerdos; y desarrollaron acciones sanitarias preventivas- como la vacunación- para enfrentar las constantes epidemias que afectaban a la población y mejorar el estado sanitario del país.
Resumiendo: tras el período transitorio de un año en que la jefatura del estado fue ocupada por dos presidentes (”gobierno binario”), el conservador Tomás Martínez fue elegido presidente de Nicaragua para el período 1859-1863. Aunque según la Constitución de 1858 no era posible presentarse a un segundo mandato presidencial, Martínez se hizo reelegir en 1863, lo cual motivó la insurrección del liberal Máximo Jerez y del conservador Fernando Chamorro. Ambas insurrecciones fueron vencidas, y Tomás Martínez gobernó hasta 1867.Le sucedió Fernando Guzmán (1867-1871), durante cuyo mandato continuó la inestabilidad política. Una nueva guerra civil, que estalló el 25 de junio de 1869, se resolvió gracias a la mediación estadounidense. Le sucedieron Vicente Cuadra (1871-1875), Pedro Joaquín Chamorro (1875-1879), Joaquín Zavala (1879-1883), Adán Cárdenas (1883-1887), Evaristo Carazo (1887-1889) y Roberto Sacasa (1889-1893). Durante todo este período estuvo en vigencia el sufragio censitario, según el cual solo los grandes propietarios tenían derecho a emitir su voto. La normalidad fue interrumpida por el levantamiento del militar liberal José Santos Zelaya, que puso fin en 1893 a las tres décadas de dominio conservador. Durante la última parte de los “treinta años conservadores”, el café se convirtió en el centro de la economía del país. Para dar salida a las exportaciones de este producto se mejoraron notablemente los transportes, con la introducción del ferrocarril. Se promulgaron leyes agrarias que favorecían a los grandes terratenientes cultivadores de café. La Costa de los Mosquitos, protectorado británico, pasó a Honduras en 1859 y, finalmente, a Nicaragua, en 1860. Sin embargo, mantendría su autonomía hasta 1894, cuando el general José Santos Zelaya, que el año anterior había llegado al poder gracias a una revolución liberal, la reintegró a Nicaragua.
GOBIERNO DEL PRESIDENTE JOSE SANTOS ZELAYA
1893-1909 Los liberales, tras derrocar al régimen de Sacasa, nombraron una Junta de Gobierno. Esta convocó a una Asamblea Constituyente que nombró presidente a José Santos Zelaya el 15 de septiembre de 1893. Una vez que se promulgó la Constitución de 1893, se reformó la Ley Electoral para autoridades supremas (1894). En esa última se introdujo el voto universal de varones, directo y secreto, pero aún no se permitió el voto femenino. Posteriormente se realizaron varias reformas a la Ley Electoral, 1898, 1899, 1900, 1906, 1908. A pesar de lo estipulado en la Constitución sobre las elecciones y su prohibición de reformar los artículos que trataban de la obligación de realizar comicios, éstos no se llevaron a cabo de forma popular, y la Asamblea, por decreto, eligió a José Santos Zelaya en varias ocasiones, violando la Constitución.
1- José Santos Zelaya
(1853-1919), político nicaragüense, presidente de la República (1893-1909). Nació en Managua y estudió en Europa. Militante del Partido Liberal, fue alcalde de Managua y caudillo de la revolución de 1893 que derrocó al gobierno conservador de Roberto Sacasa (1891-1893). Asumió el ejecutivo hasta el año 1909, fecha en la que abandonó el poder obligado por una revuelta conservadora apoyada por Estados Unidos. Durante su mandato, aplicó numerosas reformas que impulsaron los diferentes sectores económicos y modernizaron la estructura institucional del Estado. Partidario de la unión centroamericana, desarrolló una política intervencionista, sobre todo en Honduras y El Salvador, y promovió el finalmente fracasado Pacto de Amapala (1895), que perseguía la creación de la República Mayor de Centroamérica. Murió en 1919 exiliado en Nueva York.
Luis Felipe Corea, Ministro de Nicaragua en Washington, durante el gobierno del General José Santos Zelaya, escribe a John Hay, Secretario de Estado, que "de acuerdo con los últimos cablegramas recibidos de mi Gobierno en relación a las negociaciones de Canal, me permito informarle que mi Gobierno me ha sugerido algunas modificaciones al Tratado que tenemos en estudio, dejando enteramente a mi juicio todos los detalles excepto el precio por la concesión y el arrendamiento perpetuo, el que ha sido fijado en la suma de ocho millones de dólares oro, lo que ha sido comunicado al Ministro Merry para su información. Usted sabe muy bien que yo estoy en la mejor disposición para evitar cualquier obstáculo para poder llegar a un entendimiento y que, por lo tanto, Usted puede poner toda su confianza en mi buen voluntad y puede estar seguro que no tendremos dificultad en arreglar este asunto cuando el tiempo llegue, así como que estoy dispuesto a hacer todo lo que pueda para corresponder a su interés y gran esfuerzo a favor del Canal por Nicaragua".
Apuntes de la historia de Nicaragua, UNAN
EL PROYECTO ECONOMICO POLITICO IMPU LSADO POR El, REGIMEN
LIBERAL BURGUES ZELAYISTA.
EL AUGE CAFETALERO Y LAS NECESIDADES DE CAMBIOS POLITICOS,
ECONO\IICOS Y SOCIALES: LA CONSTITUCION DEL "93".
EL AUGE CAFETALERO Y LAS NECESIDADES DE CAMBIOS POLITICOS,
ECONO\IICOS Y SOCIALES: LA CONSTITUCION DEL "93".
En 1893 entraba triunfante la "Revolución Liberal" en Managua Su jefe, el general José Santos Zelaya, había de mantenerse en el poder hasta su derrocamiento por la descarada inferencia norteaméricana en 1909. Vilipendiado y alabados por otros este período de dieciséis años de gobierno constituye un período de modernización del país,
La Constitución redactada en 1893 y promulgada al año siguiente derogaba la Constitución de 1858 y representaba la expresión ideológica de los nuevos intereses en el poder. Esta Constitución era una verdadera innovación, sobre todo en lo referente a los DERECHOS INDIVIDUALES Y A LA SECULARIZACION DEL ESTADO. La "LIBERRIMA
constaba de 162 artículos, se consignaba allí, entre otras cosas: La seguridad individual, la
libertad, la igualdad y la propiedad privada-Quedaban PROHIBIDAS: La pena de muerte, la fustigación y toda especie de tormentos y la presión por deudas.- Se establecían las
libertades- de culto, de expresión, de enseñanza, de actividad, de asociación y disposición
de la Propiedad.
constaba de 162 artículos, se consignaba allí, entre otras cosas: La seguridad individual, la
libertad, la igualdad y la propiedad privada-Quedaban PROHIBIDAS: La pena de muerte, la fustigación y toda especie de tormentos y la presión por deudas.- Se establecían las
libertades- de culto, de expresión, de enseñanza, de actividad, de asociación y disposición
de la Propiedad.
Se prohibían: toda, institucion de 'manos muertas'', formas señoriales y eclesiásticas de propiedad. Se establecía que la `proporcionabilidad sería le base de las contribuciones - Estos pocos ejemplos nos dan la tónica del régimen que se estaba afianzando en el poder político en Nicaragua.
Se trataba de una Constitución de carácter liberal, por su énfasis en las libertades individuales, la propiedad privada individual y la secularización del Estado, Marcaba definifivameme, al menos jurídicamente, el tránsito de la colonia español, a lo liberal burgués.
Se trataba de una Constitución de carácter liberal, por su énfasis en las libertades individuales, la propiedad privada individual y la secularización del Estado, Marcaba definifivameme, al menos jurídicamente, el tránsito de la colonia español, a lo liberal burgués.
Es cierta que en el llamado período conservado de los treinta años (1857-1893] Se habían dictado medidas aisladas que podríamos calificar de renovadoras pero es hasta bajo el régimen de Zelaya que ubicamos un cuerpo coherente de ideas que sirven de base a la legislación, También, es cierto que muchos artículos de esta Constitución fueron letra muerta, que en 1896 le aplicaron varias reformas y que finalmente en 1905 se promulgó de hecho una nueva Constitución nn la que se constata que sólo hay 29 artículos sobre derechos y garantías, contra 42 que habían en la anterior.
Aún así, es preciso reconocer que muchos de los principios consignados en la "LIBERRIMA" COMO SE LLAMA A ESTA CONSTITUCION, tuvieron vigencia a io largo del período zelayista aún más allá. En primer lugar la separación entre la Iglesia y el Estado, fue un hecho consumado: abolición de los diezmos y primicias, a lo mismo que de los bienes de "manos muertas", secularización de los cementerios, enseñanza laica, matrimonio civil, registro civil de las personas, divorcios.; Se privaba así a la Iglesia de una buena parte de su base económica, perdía el monopolio de la dominación ideológica {enseñanza) o sea el control único sobre las conciencias de los diferentes grupos sociales. En segundo tér mino, la afirmación de los derechos y garantías de los ciudadanos quedó como una conquista definitiva, que reflejaba una nueva visión del hombre Se trataba pues, de una nue va concepción del Estado, orientado hacia rumbos muy bien definidos
La modernización del país se hizo, en este periodo, en forma racional y sistemática, con miras a un desarrollo económico favorable a libre empresa, Se crearon oficinas de Obras Públicas, agencias y resguardos de agricultura, se dicta on disposiciones reglamentarias de agrimensura y se estableció un juzgado de revisión de medida e Se dio notable impulso al tendido de nuevas vías férreas, se abrieron y separaron caminos, se desarrolló el transporte fluvial, lacustre y marítimo.
Así mismo, se aumentó el número de oficinas de correos, telégrafos y teléfonos, acorde con el avance tecnológico mundial, se introdujo el alumbrado eléctrico en Managua y Chinandega. Se realizaron obras públicas en todo el territorio como muelles, oficinas, talleres, puentes, etc. La última obra iniciada pero inconclusa, fue la proyectada vía ferrocarrilera hacia la costa del Atlántico.
Todo esto revela un afán de introducir al país hacia una senda modernizante. Este mismo esfuerzo lo constatamos en otros aspectos: Vemos así que se dictan reglamentos y codificaciones para agilizar el funcionamiento de la administración estatal: Ley agraria, ley de caminos, ley reglamentaria de instrucción pública, ordenanza militar, reglamento de contabilidad fiscal y municipal, código penal.
La administración de la justicia y la salvaguarda del orden interno, son también objeto de preocupación y es así que se crea la Corte Suprema de Justicia y nuevos juzgados en varios departamentos, a la vez que se aumenta el personal de todas las oficinas judiciales. Se organiza y aumenta le policía de Managua y se establecen agencias de policía en el resto de los principales pueblos del país.-
En lo referente a las finanzas se renueva el sistema de rentas y se crean el Tribunal Supremo de Cuentas y la Contaduría de la Tesorería General de la República
En conclusión, asistimos a la realización de esfuerzos de hecho tendientes al mismo fin: MODERNIZAR EL APARATO ESTATAL DENTRO DE UNA CONCEPCION LIBERAL.
En síntesis, el gobierno de Zelaya, a través le "LA LiBERRIMA", profundizó y radicalizo el proceso de expropiación y apropiación de tierras. Separó a !a Iglesia del Estado, confiscó las tierras eclesiales, impulsó el desarrollo de la AgricuItura y la Educación, estimuló la constitución de obras públicas; reformó el ordenamiento jurídico, lo puso a tono con las nuevas relaciones de producción; en fin, en el plano económico, s-ntó las bases para un desarrollo capitalista con proyección nacional En el plano politico Preparó las condiciones para avanzar hacia una democracia burguesa. Fue entonces, cuando por única vez en su historia pudo, lo que se puede llamar aquí, la burguesía nicaragüense representar los intereses del Progreso y la Nacionalidad.-
Uno de los campos donde se expresó este carácter progresista del gobierno de Zelaya fue en lo relativo de la politica exterior y a la defensa de los intereses nacionales. (Sentó las bases de lo que es el Estado Nacional al reincorporar la Mosquitia al territorio Nacional).
Uno de los campos donde se expresó este carácter progresista del gobierno de Zelaya fue en lo relativo de la politica exterior y a la defensa de los intereses nacionales. (Sentó las bases de lo que es el Estado Nacional al reincorporar la Mosquitia al territorio Nacional).
LA REINCORPORACION DE LA MOSQUITIA.
Pequeña en relacion demográfica. ,pero la más extensa región geográfica del país, inerme y no politicamente desordenada, con factibilidades ideóneas para la construcción de una ruta interoceanica basica para el comercio mundial, la Costa Atlántica representó para Nicaragua las embestidas del colonialismo Británico primero, del filibustero yanqui después; y finalmente repetidas ocupaciones militares por parte de la infantería de marina de los Estados Unidos.
Pequeña en relacion demográfica. ,pero la más extensa región geográfica del país, inerme y no politicamente desordenada, con factibilidades ideóneas para la construcción de una ruta interoceanica basica para el comercio mundial, la Costa Atlántica representó para Nicaragua las embestidas del colonialismo Británico primero, del filibustero yanqui después; y finalmente repetidas ocupaciones militares por parte de la infantería de marina de los Estados Unidos.
La ofensiva britanica se inició a mediados del siglo XVII, pocos años después que un viajero inglés, Thoms Gage, pasó por Nicaragua y reconoció el Gran Lago y el Río San Juan, llevando a su pais, por primera vez la noticia de la existencia de Nicaragua de la posibilidad de desarol!ar un provecto de una ruta interoceánica.- La Corona Británica, que ya tenía en marcha un ambicioso plan expansionista, recibió complacida la información y alentó a sus piratas y corsarios para que reconocieran estas costas y trataran de establecer en ellas. Uno de estos piratas que penetró por el río San Juan saqueó e incendió Granada, declaró posteriormentc las ganancias producidas por el botín, eran pálidas a la par de las que habia reconociendo para Inglaterra las cuencas fluviales y lacustres del futuro canal.
La intervención de William Walker (1855-18571 añadió otro elemento perturbador al asunto: era necesario encontrar un arreglo Gran Bretaña no estaba dispuesta a que los Estados Unidos se tomaran la Costa Atlántica de Nicaragua, ni éstos a su vez; que Inglaterra siguiera ejerciéndo su protectorado. Fue así que en 1860, se firmó entre Gran Bretaña y Nicaragua el Tratado Managua por el cual se reconocía la soueranía de Nicaragua sobre esta región, pero dejándo dentro del Estado Nicaragüense le Reserva Misquita, prácticamente autónoma.- El problema ahora para Nicaragua era el poder ejercer su autoridad, es decir hacer válida la INCORPORACION DE LA COSTA ATLANTICA.
La intervención de William Walker (1855-18571 añadió otro elemento perturbador al asunto: era necesario encontrar un arreglo Gran Bretaña no estaba dispuesta a que los Estados Unidos se tomaran la Costa Atlántica de Nicaragua, ni éstos a su vez; que Inglaterra siguiera ejerciéndo su protectorado. Fue así que en 1860, se firmó entre Gran Bretaña y Nicaragua el Tratado Managua por el cual se reconocía la soueranía de Nicaragua sobre esta región, pero dejándo dentro del Estado Nicaragüense le Reserva Misquita, prácticamente autónoma.- El problema ahora para Nicaragua era el poder ejercer su autoridad, es decir hacer válida la INCORPORACION DE LA COSTA ATLANTICA.
En realidad, la explotación de la Costa Atlántica era Ilevada a cabo ingleses y norteamericanos. Nicaragua, ni antes ni después de 1860, tomó interés alguno en la integración e incorporación de esta región al resto del país. Los rociamos srgu ían siendo de carácter jurídico- Los misquitos se seguían entendiendo con los incitases (relaciones económicas e ideológicas -religión protestante) lo que creó algunos roces con el gobierno nicaragüense.
Se creyó conveniente recurrir al emperador de Austria quien en un LAUDO de 1881 alentaba el diferendo (el fallo fue a favor a Inglaterra un contra de Nicaragua- Fue necesario entonces, a partir de esos años desplegar una gran actividad diplomática para terminar, definitivamente con este asunto-- Sería el Gobierno de Zelaya al que le cabría la tarea de REINCORPORAR LA MOSQUITIA
Carlos Alberto Lacayo y Rigoberto Cabezas fueron nombrados en 1593, delegados del Ejecutivo e Intendente general de la Reserva, respectivamente ambos estaban decididos a RE INCORPORAR el territorio Atlántico al resto del país A fin del año, tropas nicagüenses pasaron por Bluefields con destino a Honduras- Esto fue el episodio que desencadenó toda una serie de acontecimientos que culminaron con la incorporación de esa región, el 12 de febrero de 1894. Y se da la firma del tratado HARRISON ALTAMIRANO el 19 de abril de 1905. Nicaragua lograba así su integridad territorial.
La posición estratégica de Nicaragua para la construcción de un canal interoceánico y la posición intransigente de Zelaya hacia la política de Estados Unidos fueron los determinantes para le caída del gobierno de Nicaragua, La idea principal de la incipiente burguesía zelayista fue de que la construcción del canal por Nicaragua fuese financiado por capital mundial, que no fuera controlado por ninguna potencia.- En 1901 se había convenido con los Estados Unidos que si ellos construían el canal no se les concedería ningún derecho de extraterritorialidad, es decir, que Nicaragua conservaría la soberanía sobre dicho canal y no los Estados Unidos.- El Departamento de Estado norteamericano nc aceptó esta posición de Nicaragua y el intento de llegar a un arreglo se esfumó Nicaragota aparentemente no tenía nada que temer siempre y cuando los Estados Unidos no tomaran un interés muy especial sobre el caso, pero no podía sor así-- La politica imperialista desplegada por los Estados Unidos, desde finales del siglo XIX c la Región dcl Caribe y Centroamérica, no podía dejar de un lado un punto lan ostra corno Nicaragua. Zelaya en su política nacionalista resultaba un obstáculo que era r ;ario neutralizarlo no Importando los medios para hacerlo. -
El 12 de octubre de 1909 estalló un levantamiento armado en la zona atlántica nicaragüense en contra del gobierno zelayista- Algunos liberales que adversaban a Zelaya y pulíticos del conservatismo organizan con apoyo del imperialismo yanouí un levantamiento en la Costa. Juan José Estrada, quien fungía correo jefe militar de la placa, se sublevó en Eluefields, lanzó una proclama explicando su rebeldía al gol- ano de Zelaya-- Emiliano Chamorro consiguió armas en Guatemala y se sumó a la revuel ta- En el transcurso de la guerra el ejército zelayista ejecutó a dos mercenarios norteamericanos, ubicados en las filas reaccionarias: Le Roy Canon y Leonard Groce, quienes habían sido encontrados realizando actos de sabotaje contra las tropas liberales. Fue e' pretexto para la intervención política del imperialismo yanqui. Los Estados Unidos s,:spendieron sus relaciones diplomáticas con el Estado de Nicaragua y el Secretario de Es-, .do Philander Chase Knox asestó un golpe mortal al gobierno de Zelaya eI 2 de diciembre de 1909, enviando la famosa, bochornosa y prepotente NOTA KNOX.
Zelaya renunció, su régimen nacionalista se desplomó. Era eI inicio de la intervención directa de los Estados Unidos en los asuntos internos de Nicaragua .
Historia del Siglo XX Tomo II Nicaragua 1910-1925 pag 38..
2.1909-1912
La contrarrevolución, 1909-1910
En 1909 estaba en la presidencia el general José Santos Zelaya que había ascendido al poder en 1893 y quien se negaba a contratar empréstitos financieros en Nueva York y no quería negociar la posible vía interoceánica en las condiciones que los Estados Unidos querían imponer, Zelaya buscaba el apoyo de otras potencias imperialistas, en 1909 contrató con Inglaterra un empréstito por 1,250,000 libras esterlinas para impulsar el ferrocarril al Atlántico y mejorar las finanzas del país. Al mismo tiempo, se habla de una oferta de concesión de un canal interoceánico por Nicaragua, al Japón o Alemania.
El 10 de octubre de 1909 estalló en Nicaragua una contrarrevolución contra Zelaya. El movimiento era jefeado por el general Juan José Estrada, gobernador liberal de la Costa Atlántica; por el tenedor de los libros (contador) de las minas "La Luz y Los Angeles", Adolfo Díaz; por un militar representante de los terratenientes conservadores, Emiliano Chamorro y por el general, conservador, Luis Mena.
El cónsul norteamericano Thomas Moffat aparecía como el Deus ex machina del movimiento contrarrevolucionario. El mismo Juan Estrada, ya no siendo más presidente de Nicaragua, confesaba así los hechos, en una entrevista al New York Times:
2.1909-1912
La contrarrevolución, 1909-1910
En 1909 estaba en la presidencia el general José Santos Zelaya que había ascendido al poder en 1893 y quien se negaba a contratar empréstitos financieros en Nueva York y no quería negociar la posible vía interoceánica en las condiciones que los Estados Unidos querían imponer, Zelaya buscaba el apoyo de otras potencias imperialistas, en 1909 contrató con Inglaterra un empréstito por 1,250,000 libras esterlinas para impulsar el ferrocarril al Atlántico y mejorar las finanzas del país. Al mismo tiempo, se habla de una oferta de concesión de un canal interoceánico por Nicaragua, al Japón o Alemania.
El 10 de octubre de 1909 estalló en Nicaragua una contrarrevolución contra Zelaya. El movimiento era jefeado por el general Juan José Estrada, gobernador liberal de la Costa Atlántica; por el tenedor de los libros (contador) de las minas "La Luz y Los Angeles", Adolfo Díaz; por un militar representante de los terratenientes conservadores, Emiliano Chamorro y por el general, conservador, Luis Mena.
El cónsul norteamericano Thomas Moffat aparecía como el Deus ex machina del movimiento contrarrevolucionario. El mismo Juan Estrada, ya no siendo más presidente de Nicaragua, confesaba así los hechos, en una entrevista al New York Times:
El General Estrada fue rudamente franco, cuando concluyó diciendo que admitía que la (contra) revolución que él encabezaba contra Zelaya había recibido la ayuda financiera de ciertas compañías norteamericanas, establecidas en la Costa Atlántica de Nicaragua. Dijo que tales compañías contribuyeron a la (contra) revolución de Bluefields con un millón de dólares, la casa de Joseph W. Beers con unos doscientos mil y la de Samuel Weil con cerca de ciento cincuenta mil dólares.
También colaboraron los dueños de las minas "La Luz and Los Angeles Mining Company", quienes se vieron obligados a entregarlas al gobierno de Nicaragua, por incumplimiento de las cláusulas del contrato de concesión. Por mera casualidad el secretario de Estado, Knox, tenía a su cargo la asesoría legal de la familia Fletcher, exconcesionaria de las minas mencionadas.
La superioridad de las fuerzas armadas del gobierno de Nicaragua se sintió desde el comienzo del conflicto.
La superioridad de las fuerzas armadas del gobierno de Nicaragua se sintió desde el comienzo del conflicto.
Entonces el ministro norteamericano en Costa Rica, Willian L. Merry; se dirigió, en noviembre de 1909 al presidente de ese país, Cleto González V., insinuándole que se uniera a Guatemala y El Salvador en una guerra contra Nicaragua. Estados Unidos se comprometían a proporcionar todo lo que necesi - taran. Pero el plan norteamericano fracasó.
Cuando estalló la contrarrevolución contra Zelaya, éste, para sofocarla, se vió obligado a perseguir a los contras en territorio costarricense. Nuevamente, el ministro norteamericano pidió que Costa Rica rompiese con Zelaya. Otra vez el gobierno costarricense se negó a luchar contra Nicaragua.
Ante la negativa del gobierno de Costa Rica, Estados Unidos tomaron la opción de fortalecer el movimiento contrarrevolucionario. No había más remedio que enfrentarse abiertamente, al gobierno de Nicaragua, y no faltaron razones ni coyuntura inmediata para ello:
1. La coyuntura inmediata fue que dos norteamericanos, Cannon y Groce, habían sido sorprendidos con bombas en su poder destinadas a volar los barcos del gobierno de Nicaragua que navegaban en el río San Juan. Tropas de Zelaya los tomaron in fraganti. Fueron sometidos a un cuidadoso proceso. Llenadas todas las formalidades y plenamente confirmada su culpabilidad, se les pasó por las armas.
1. La coyuntura inmediata fue que dos norteamericanos, Cannon y Groce, habían sido sorprendidos con bombas en su poder destinadas a volar los barcos del gobierno de Nicaragua que navegaban en el río San Juan. Tropas de Zelaya los tomaron in fraganti. Fueron sometidos a un cuidadoso proceso. Llenadas todas las formalidades y plenamente confirmada su culpabilidad, se les pasó por las armas.
La culpabilidad de los dos norteamericanos era indudable y su muerte fue el pretexto final para la intervención abierta de Estados Unidos en Nicaragua.
2. Pero no era sólo eso: El mandatario nicaragüense se había negado a aceptar un empréstito que le ofrecieron los banqueros norteamericanos con el aval del gobierno de Estados Unidos.
3. Al mismo tiempo, Zelaya contrató un empréstito con los banqueros ingleses de la Casa Ethelburg que tenía como objetivo la construcción de un ferrocarril que uniera el Atlántico al Pacifico del país, y para, como dice el mismo Zelaya, "Liberar al comercio nacional de ser tributario del ferrocarril de Panamá... y realizar, además, la consolidación de nuestra deuda externa".
Pero había algo más: Estados Unidos tenía el propósito de conseguir la concesión canalera por Nicaragua y no encontraban las facilidades con Zelaya, ya que éste exigía que se garantizara la soberanía de Nicaragua y una cantidad de dinero correspondiente a la importancia de la obra.
La actitud del gobierno de Nicaragua no encuadraba dentro de los planes políticos y financieros de la burguesía norteamericana. Zelaya era un estorbo para la diplomacia del dólar y era preciso eliminarlo.
La actitud del gobierno de Nicaragua no encuadraba dentro de los planes políticos y financieros de la burguesía norteamericana. Zelaya era un estorbo para la diplomacia del dólar y era preciso eliminarlo.
La diplomacia del dólar consistía en el otorgamiento de empréstitos a ciertos países bajo condiciones más o menos onerosas, con garantías oficiales del gobierno de Estados Unidos, que aseguraban a los banqueros una razonable garantía.
Como garantía de la inversión los banqueros tomaban bajo su control: los ferrocarriles, los telégrafos y las aduanas de los países favorecidos por el empréstito; si el Estado se resistía a renegar de tal manera su soberanía (como Zelaya), el gobierno de Washington recurría a la persuasión de sus marines.
A los países reacios a la aceptación de empréstitos de los ban - queros norteamericanos, se les inducía a aceptarlos coaccionando su voluntad por medios muy variados y que resultaban tanto más eficaces cuanto más pobre y débil era el país al que oficialmente quería proteger los Estados Unidos con su apoyo pecuniario.
En el caso de Nicaragua, además de las razones económicas y financieras, la diplomacia del dólar respondía también, a razones geopolíticas ligadas a la posibilidad de la construcción de un canal Interoceánico.
Zelaya luchó contra el tremendo empuje de los norteamericanos que apoyaban y protegían a los partidarios de la contrarrevolución y de la intervención estadounidense.
Como los norteamericanos justificaban su intervención en Nicaragua por la presencia de Zelaya en la Presidencia de Nicaragua; Zelaya considera que si renuncia habría la posibilidad de evitar el triunfo de la contrarrevolución. El 24 de diciembre de 1909, Zelaya renuncia ante el Congreso a seguir ejerciendo la Primera Magistradura. El Congreso en pleno le acepta la renuncia.
Zelaya sale hacia México en el barco de guerra mexicano General Guerrero.
REFORMAS LIBERALES DE ZELAYA
En diciembre de 1893, durante el gobierno de José Santos Zelaya, entró en vigor la constitución que marcaría uno de los cambios más profundos en todos los niveles, en la historia del estado nicaragüense.
Esta carta magna, llamada .La Libérrima., en honor al partido y la doctrina que le dio su razón de ser, hacía suyos los preceptos liberales difundidos ampliamente por el continente a finales del siglo XIX. Acorde a los mismos principios y lineamientos de la época, fueron promulgados una serie de normas, entre ellas, leyes especiales y nuevos códigos (El Código Civil, el Penal y el de Instrucción criminal) que marcarían una nueva dirección del Poder Judicial en Nicaragua.
El 19 de julio de 1894 entró en vigencia la Ley Orgánica de Tribunales, que contemplaba el régimen, organización y funciones generales del Poder Judicial. La ley fue tomada del modelo chileno, sin embargo eliminó la disposición por la cual los puestos judiciales se preveen por ascenso, conforme a un escalafón.
El Título XIII de la .Libérrima. era dedicado de forma exclusiva al poder Judicial, y entre sus enunciados principales se destacaba el que contemplaba que la CSJ estaría ubicada en León y que estaría compuesta por 5 magistrados. Esta Corte Suprema tendría las atribuciones de nombrar los magistrados de los tribunales de apelación.
No podrían ser magistrados ni jueces, personas ligadas por parentesco o consaguinidad entre si, sin embargo este artículo fue suprimido en las reformas que sufrió esta constitución en 1896. Se establecía entre otros principios el recurso de inconstitucionalidad y la gratuidad de la justicia en todos los niveles. En asuntos civiles conocería, el jurado de calificación de hechos.
En 1905 se promulgó una nueva constitución con perfil más autocrático, acorde a la nueva política del gobierno de Zelaya, frente a los constantes levantamientos armados en el país. Esta carta magna suspendió la facultad de la CSJ de fallar por la inconstitucionalidad de los decretos ejecutivos. Así mismo le atribuyó las funciones de conocer los recursos y apelaciones del tribunal de cuentas.
Resumiendo: José Santos Zelaya (1853-1919) gobernó Nicaragua durante dieciséis años, entre 1893 y 1909, ejerciendo una dictadura ilustrada. Entre sus logros se encuentra la reintegración a Nicaragua del territorio de la Costa de los Mosquitos, o reino de Mosquitia, y el establecimiento de una efímera federación de naciones centroamericanas, la República Mayor de Centroamérica, que duró tres años (1895-1898) y de la que solo formaron parte, además de Nicaragua, El Salvador y Honduras. Bajo el signo del progreso, Zelaya inició además una serie de reformas en el país, como la institución de la enseñanza laica y del matrimonio civil, y decretó la confiscación de los bienes de la Iglesia. Bajo su gobierno, se dio impulso a la construcción de líneas ferroviarias, y al transporte marítimo, con la introducción de la navegación a vapor en el lago Managua y la realización de importantes obras en los puertos de San Juan del Sur y San Juan del Norte.En 1906 Nicaragua mantuvo una corta guerra con Guatemala, Honduras y El Salvador, que se resolvió, tras la mediación de Estados Unidos, en un tratado firmado en Chicago el 23 de abril de 1907, según el cual cada nación debería abstenerse de inmiscuirse en los asuntos de las demás, y, en caso de conflicto, las cuatro se comprometían a aceptar la decisión de un Tribunal de Justicia Centroamericano, cuya sede se instituyó en Cartago (Costa Rica).
